viernes, abril 01, 2011

LATIDOS. Sobre el discurrir de Mario Navas...

Tiempo de espera. Ahora sé más cosas, lo cual es mucho más angustiante. Ahora sé que no soy invulnerable al contacto con Nora, que una simple pronunciación de su nombre en labios de otros produce un efecto instantáneo en mi persona, una mezcla de placer y susto. ¿Cuándo volveré a verla? ¿Será demasiado evidente lo que siento? 

Me muero de vergüenza. Haría todo lo posible por tirar marcha atrás y cerrar la maldita puerta que se abrió sin darme cuenta. ¿Cuándo fue? Creo que el día que me mandó al carajo por ese comentario mordaz. Intrascendente. Siempre nos habíamos hablado de esa manera. O mejor dicho, siempre me había dirigido a ella de ese modo. Pero ese día ocurrió algo impredecible, Nora reaccionó de forma inesperada. Ni me daba cuenta de que buscaba herirla de algún modo. Y lo conseguí. 

Me sorprendió afectar tanto, tan profundamente a alguien. Me miró, breves momentos(¡cuantas cosas me dijo con esa mirada!). Temblando, me lanzó un “¡vete  a la mierda!” y se dio vuelta. Partió andando deprisa, huyendo, perdiéndose en breves instantes en medio de la muchedumbre. ¿Me amaba? Me quedé estupefacto. Se hizo un silencio, largo, de piedra. Me impresionó sobremanera, ese instante, esa imagen. Fue como si por primera vez alguien me hubiera permitido ver realmente lo qué es una persona, en todo su esplendor. ¡Impresionante! La vi, se mostró, herida y llena de belleza. Mi soberbia ridícula quedó así inmortalizada, obscena, brutal, esperpéntica, para  que pueda hoy torturarme con ese recuerdo, una y mil veces. Entonces, no quise ver. ¡Me creía la muerte! Me vendí la moto de que era una exagerada histérica y corrí un tupido velo sobre mi conciencia. Tenía rubios motivos de sobra, Silvia Castillo, piernas de vértigo.

He lloriqueado mucho a lo largo de mi vida, en espaldas ajenas, por mi incapacidad de sentir. ¡Pobres amantes del pasado! Ahora siento con tanta intensidad que me duele la carne, el corazón, la mente...¡Es terrible! Ahora haría lo que fuera por volver a mi inconsciencia emocional de siempre.

        ¿Mario? ¡Es un caso! Con las mujeres, un desastre. 

La misma mala fama me protegía de darme. Pero ahora, no puedo elegir. Si veo a Nora se me quedará cara de besugo consternado y no lo soportaré. ¿Qué puede protegerle a uno de sus propios sentimientos? ¿La distancia? ¿El tiempo? Estoy dispuesto a probarlo todo.

Lo más torturante, la locura del mundo de los sueños, de las especulaciones...sin darme cuenta, mi mente se va, una y otra vez a su lado, a besarla, a tocarla, a olerla, a suspirar con mi aliento pegado a su rostro, y me siento frágil, desnudo. Y Ella puede verlo, nadie más, sólo ella. ¡No puedo soportarlo! Me siento niño chico, vulnerable, ridículo, sin la presencia protectora de lo que creía ser yo hasta este momento. Me veo embelesado, observando por horas su rostro dormido a mi lado, sus ojos cerrados, los párpados...Puedo observar los más pequeños detalles, muy de cerca, a través del tiempo, del espacio. Ando sonámbulo por mi vida, caótico y expuesto a las inclemencias de las relaciones humanas. Todo me afecta sobremanera. 

Los detalles que pasaron desapercibidos en nuestros amigables contactos de pasado, sus sonrisas, sus gestos, ese abrazo,...retornan a mi memoria y adquieren dimensiones gigantescas. Ahora comprendo a Quijote frente a los molinos. No hay manera de luchar contra lo intangible, contra algo que se siente de adentro pero que carece de realidad. A pesar de basarse en otra persona, ella no es culpable de lo que yo siento. No hay culpables. Es un fruto que maduró en el árbol sin darnos cuenta, y un día se cayó. ¡Zas! 

Y aquí está, frente a nuestras narices. ¡Ahora toca saber qué coño hacer con él!


23 comentarios:

  1. Mi querida Siona: Aquí me tienes a ver al querido Mario. Es cierto que nos relacionamos con personas de una manera normal o quizá un poco "borde" y de pronto por alguna razón que desconozco, se nos cae una venda de los ojos y la vemos de forma distinta, impactándonos y descolocándonos. Está coladito por ella, pero ¿será capaz de hablarle de sus sentimientos o se pondrá una coraza para intentar disimular?.

    Muy buen capítulo, Siona.

    Brisas y besos.

    Malena

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  2. Ja Lo admitió al fin y ahora se siente débil, vulnerable, desnudo y sin saber que hacer ni a donde ir, le está bien empleado, espero Siona que Nora sea dura con él en próximos capítulos eh? porque como caiga en seguida en los brazos de este me enfado! jajajaja

    Besotes.

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  3. Ese Mario ya se le funó la vida.
    Sufre... y si no hace nada, terminará con el dolor incrustado cada ves que la vea.

    En fin... vamos Mario... ¿que tan mal te puede hacer mascar el fruto y pasar el primer trago amargo de la cascara, para disfrutar de la dulce miel que este esconde en su interior?

    Me sorprende mi locura... siempre le hablo a los personajes que leo... jajaja.

    Saludos linda.
    Buen diario el de Mario.

    Cristofer.

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  4. Que buena prosa.

    Y muy certera. el amor no se extingue. si existiò, siempre estarà.

    "Cara de Besugo consternado", jajajajaja!!!


    Un abrazo.

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  5. Uys lo que me ha recordao este tipo a alguien que conozco... Me estoy dando cuenta que siento mas tristeza y rabia de lo que pensaba casi en voz baja, medio estupefacto, como tu dices como Quijote delante de molino, ido... Muy chulo tu relato, enhorabuena :) Besazo

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  6. Siempre se quiere volver a lo que se perdió. Y también suele ser que se perdió por no haber apreciado a la persona.
    Me gusta tu prosa, Siona.

    Un abrazo

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  7. Al menos se siente mal por su comportamiento. Peor es cuando "lastiman" y ni se inmutan...

    Muy bueno Siona. Espero siempre el capítulo siguiente.

    Un beso o 2 *

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  8. Me gusta leerte por la mañana...

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  9. El mundo hace daño, y el hombre parece el príncipe de las tinieblas. Siempre con la maldad en la mano, aunque arrepentido.

    Saludos y buen fin de semana.

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  10. parece que el bueno de Mario comienza a ablandarse, aunque sólo sea para si...
    interesante capítulo, vremos cómo continúa...

    un abrazi, besos, siona
    au revoir madmuaselle!

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  11. Siona... como esperaba esto que he leído. Loquito por sus huesos, y sin poder quitarse de la cabeza a su amor, que por sus capulleces lo mando a la mierda. Ji,ji.. me tienes intrigadísima de como acabara esto. Uff.. chica tu como novelista no tendrías precio.

    Besos y buen fin de semana.

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  12. "Las únicas verdades son las que el tiempo no desvanece"

    Buen texto, hermoso blog.

    Pasaré por aquí, muchas veces, tu prosa invita a ello.

    Un abrazo!

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  13. Ahora yo tambien comprendo a Quijote...

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  14. Anónimo11:20 a. m.

    carpe diem...
    para bellum...
    trébol

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  15. Mario... un tonto interesante...
    ;-)

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  16. Mario muestra emociones variadas, es lo que le hace tan especial.

    Grandes lineas Siona, grandes!


    Besotes!

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  17. Siona? Toc toc... ¿Dónde estás?

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  18. Me parece que alguna vez tuve algo de este Mario. No creo que pueda huir de sus sentimientos, por mucho que corra.
    Besos.

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  19. Qué buen relato,
    manejas con admirable maestría
    la prosa poética,
    un abrazo

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  20. En ocasiones me he sentido Quijote frente a molinos, pero bueno, de todas formas siguen creyendo que soy un "loco". Insistiré entonces.

    (Me ha gustado mucho)

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  21. Mi querida Siona: He estado fuera durante dos semanas y al volver me encuentro con que no has publicado. ¿Te encuentras bien? Espero que tu ausencia se deba a motivos ajenos a tu salud.

    Brisas y besos.

    Malena

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  22. Hola a todos, todas!!!!!
    estoy bién, pero sin tiempo para dedicarle al blog y a las lecturas de vuestros textos...a ver si me organizo mejor y vuelvo, de a poquito...besos!!!

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